viernes, 17 de abril de 2015

#LeonComeGamba y #JuradoComeCocinero

     Las introducciones sobran si en ellas se expresa lo mismo que en todo Blog. Por esta razón, me dedicaré a comenzarlo con una entrada simple pero lo más adecuada posible. Gracias por entenderlo. De corazón. En serio. 

     El otro día (en concreto, el martes) comencé a ver la tercera edición de Masterchef. Normalmente, los primeros programas sirven para ver las cagadas y los tremendos fails que cometen algunos de los concursantes iniciales. Bien es cierto que siempre se duda de la veracidad de este tipo de programas, pero eso es harina de otro costal.

     El caso es que, después de la prueba por equipos, llegaron a la prueba de eliminación. Uno de los concursantes debería marcharse a su casa con sus trastos y sus ganas de cocinar. Un pollo más seco que el río Nilo en verano y un gazpacho caliente. Todo hacía suponer que uno de estos dos platos serían el peor de la prueba. Vamos, eso pensé yo. 

     Sin embargo, el desenlace del programa me propinó un bofetón que les tuvo que doler hasta a mis ancestros. Alberto León, ya nacionalmente conocido (aunque esta fama le durará, seguramente, unos días más), presentó su plato, llamado León come gamba. El plato hizo historia. Gracias a él, Alberto es, de momento, el único expulsado en Masterchef que ha participado en una prueba de eliminación sin recibir deliberación por parte del jurado. Como si de un bólido de Fórmula 1 se tratase, las redes sociales se llenaron de memes e imágenes que mostraban el sentido del humor con un toque de crueldad de la gente. Por suerte, el chico se lo tomó bien y el asunto no llegó a peor. 

     El núcleo de la polémica residió en cómo trató el jurado al joven estudiante de medicina. Mucha gente, por no decir la gran mayoría, piensa que se pasaron un poco de la raya. Con los debates que generamos yo y mi compañero de piso (quien posee unos conocimientos dignos de admiración, he de admitir) llegamos a la conclusión de que los miembros del jurado estuvieron a la altura de las circunstancias. Y aquí es cuando debo explicarme un poco. 

     Como dijo en el programa Jordi Cruz mientras consolaba a Alberto, el listón de Masterchef está muy alto. Si a esto le sumamos las pruebas de eliminación, en las que el jurado debe mostrarse más duro, inflexible y serio, la presión que sufren los participantes llega a ser brutal. La idea del estudiante, desde mi punto de vista y contrastando con el de mi compañero de piso, parecía buena. Sin embargo, a unos jueces tan exigentes y a los que debes mostrar muchísimo respeto, no puedes presentarle una patata medio cruda con unas gambas, pimiento y un poco de azafrán. Para colmo, el chico dijo que tuvo problemas en la cocción de la patata. Una excusa muy barata, ya que un plato antes de presentarlo, ha de probarse. Mira que yo soy un negado para cocinar, pero las cosas básicas no se me olvidan cuando me hago la comida y la cena. No es poco que el jurado lo dejó con vida (metafóricamente hablando).

      Bien es cierto que cada uno tiene su propia opinión sobre esto, pero lo que no se puede negar es que el plato fue un desastre, un ridículo absoluto. Imagina que eres un profesor de universidad y un alumno cualquiera te entrega un trabajo hecho a mano. El documento está sucio, arrugado y hasta roto. Y para colmo, su contenido está repleto de fallos ortográficos, gramaticales, de estilo, etc. El profesor, al igual que el jurado con Alberto, tiene un medidor para calcular el grado de la "charla" que tendría con el alumno. Puede ser más suave o más fuerte, pero la bronca no se la quita nadie. Y a Alberto le tocó la peor posible. Por otro lado, también la actitud de Jordi Cruz y Samantha para consolar al chico fue positiva. Una buena manera de intentar quitar hierro al asunto. Yo no observé humillación alguna por ningún lado.

     Opino que, como toda moda española, esta fama durará, como mucho, hasta el martes; es decir, cuando comience un nuevo programa de la tercera edición. Con respecto a las cuestiones del aumento de audiencia por la bronca, no me pararé en eso. Es harina de otro costal. No sé si vosotros pensáis lo que yo. Para concluir, diré que el león come gambas sí, pero como no tengan cuidado los restantes participantes... Igual el jurado también los comerá. 

Algunos memes de León come gamba.





¡Ojo! Recuerda que esto es una OPINIÓN PERSONAL. Por lo tanto, pido respeto y que los comentarios sean lo menos polémicos posible, tanto para expresar un punto de vista como para crear un posible debate.

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